estomatitis

Qué es la estomatitis y cómo tratarla

La boca es una zona muy sensible y que está expuesta a multitud de patologías, muchas de ellas totalmente evitables. Una no muy conocida por la gente es la estomatitis. Por este motivo hemos decidido escribir este artículo, donde explicamos de qué se trata, las causas y cómo podemos tratarla.

Qué es la estomatitis

La estomatitis sirve para describir una boca inflamada, dolorida y con presencia de llagas bucales. Estos síntomas pueden llegar a alterar la capacidad de una persona para comer y hablar con normalidad.

La estomatitis puede aparecer en cualquier zona de la boca, incluyendo en la parte interior de las mejillas, las encías, la lengua, los labios o en el paladar.

Sus causas son muy variadas, y pueden ir desde una infección local, a una enfermedad inmunológica, a un irritante físico o químico, a una reacción alérgica o incluso estrés. En la mayoría de los casos el motivo son causas idiopáticas.

Causas de la estomatitis

Las causas no están del todo clara sobre los motivos de la estomatitis, aunque diferentes investigaciones realizadas parecen sugerir que hay algún tipo de condicionante genético. También se ha podido comprobar la presencia en las llagas de un elevado número de células inflamatorias del sistema inmune, lo que sugiere que una descompensación en el normal funcionamiento de éste puede desempeñar un importante papel en el proceso de generación de las aftas.

Además, se baraja la existencia de determinados factores de riesgo:

  • Infecciones, especialmente si son crónicas.
  • Debilidad del sistema inmunológico.
  • Déficit de determinados nutrientes.
  • Sensibilidad al gluten.
  • Traumatismos en la boca.

Cuando las llagas aparecen de forma recurrente, por ejemplo, la primera sospecha sobre su origen recae sobre una deficiencia de vitaminas del grupo B, entre ellas el ácido fólico, o hierro.

Síntomas de la estomatitis

Las llagas son generalmente de un tamaño pequeño y con una forma redondeada y una coloración blanquecina o amarillenta. Se suelen presentar de forma aislada, aunque en algunos casos, especialmente si están causadas por el virus del herpes simple, pueden aparecer en forma de racimo e incluso en diferentes localizaciones dentro de la boca.

Antes de que aparezcan las ampollas que luego producen la llaga al romperse, la estomatitis se manifiesta con una sensación molesta de ardor o quemazón en la zona donde aparecerán al cabo de uno o días. Las úlceras suelen ser dolorosas al tacto, la presión y al entrar en contacto con determinado tipos de alimentos, especialmente los más ácidos, por lo que en ocasiones se presentan dificultades a la hora de comer o beber.

Las lesiones pueden durar hasta una o dos semanas en desaparecer, o incluso más tiempo, si son de un tamaño grande.

Tipos de estomatitis

Son varios los tipos de estomatitis:

  • Estomatitis aftosa: Se caracteriza por la presencia de úlceras blancas o amarillentas con un anillo externo rojo. Generalmente aparecen en las mejillas, la lengua o el interior del labio.
  • Estomatitis herpética: Se caracteriza por la presencia de llagas llenas de líquido que se producen en o alrededor de los labios. Rara vez se forman en las encías o en el paladar. Se suelen asociar con síntomas de hormigueo, sensibilidad o ardor antes de que aparezcan las úlceras.
  • Estomatitis angular: También conocida como queilitis angular es una condición que causa manchas rojas e inflamadas en las comisuras de la boca donde los labios se juntan y forman un ángulo. Puede aparecer en un lado de la boca o en ambos lados al mismo tiempo.

Tratamientos para la estomatitis

El tratamiento de la estomatitis depende en gran medida de la causa que la provoca, por lo que como medida principal habría que tratar dicha causa mediante medicamentos específicos si la causa es por infección viral, bacteriana o por hongos.

Si la causa se desconoce, el tratamiento debe ir encaminado a aliviar los síntomas.

Es importante mantener una buena higiene oral para evitar una sobreinfección secundaria y usar agentes tópicos o enjuagues como anestésicos, coberturas protectoras o incluso antiinflamatorios.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 3)