Cierra la boca con los dientes en contacto y mírate de frente al espejo. Lo habitual es que los incisivos superiores tapen una pequeña parte de los inferiores. Ese solapamiento vertical se llama sobremordida, y cierto grado forma parte de una mordida sana. Se convierte en un problema cuando es excesivo o empieza a afectar a dientes, encías o función. Aquí verás cómo distinguir un caso de otro, por qué aparece y cómo decide un ortodoncista en Granada si hay que corregirla.
Lo que ves en el espejo (y lo que no)
Piensa en dos tejas de un tejado: la de arriba monta ligeramente sobre la de abajo para que todo encaje. Con los incisivos pasa algo parecido.
En ortodoncia, esa superposición suele considerarse normal cuando ronda los 2 milímetros, o cuando el diente superior cubre en torno a una cuarta o tercera parte del inferior. Son referencias orientativas, no una regla para medirse en casa: los criterios varían entre autores y el tamaño de los dientes cambia lo que se ve.
Cuando el solapamiento es mayor se habla de sobremordida aumentada o mordida profunda. En los casos marcados, los incisivos inferiores quedan casi ocultos.
Lo que el espejo no muestra es lo decisivo: si maxilar y mandíbula guardan una relación equilibrada o dónde contactan exactamente los dientes de abajo. Eso se valora en consulta.
Sobremordida, dientes salidos y otras mordidas: no es lo mismo
Parte de la confusión viene del inglés overbite, que coloquialmente se usa para hablar de dientes salidos. En ortodoncia son dos medidas distintas.
| Concepto | Qué describe | A grandes rasgos |
|---|---|---|
| Sobremordida | Solapamiento vertical de los incisivos | Los de arriba cubren más o menos altura de los de abajo |
| Resalte (overjet) | Distancia horizontal entre incisivos | Los de arriba quedan más o menos adelantados |
| Mordida abierta | Falta de contacto vertical | Queda un hueco al cerrar |
| Mordida cruzada | Relación invertida | Algún diente superior cierra por dentro del inferior |
Se puede tener una sobremordida profunda con los incisivos superiores muy verticales, incluso inclinados hacia dentro, sin que parezcan “salidos”. Por eso el diagnóstico mira siempre ambas dimensiones.
Cuándo deja de ser un simple rasgo de tu mordida
Muchas sobremordidas ligeras o moderadas no dan problemas ni requieren tratamiento. La situación cambia cuando aparecen efectos concretos:
- Contacto con la encía o el paladar. Si los incisivos inferiores tocan la encía por detrás de los superiores, pueden irritarla con el tiempo.
- Desgaste. Un contacto muy vertical puede desgastar los bordes de los incisivos más de lo esperable.
- Tratamientos más difíciles. Una mordida muy cerrada deja poco espacio para colocar coronas, carillas o reponer dientes.
- Higiene y estética. Algunas zonas cuestan más de limpiar y el tercio inferior de la cara puede verse más corto.
Con el dolor mandibular, las cefaleas o los problemas de la articulación temporomandibular (ATM) conviene ser prudentes: pueden coexistir con una sobremordida, pero tienen múltiples causas.
Por qué dos sobremordidas pueden parecer iguales y no serlo
El ortodoncista intenta averiguar qué parte del problema está en los dientes y qué parte en los huesos.
Origen principalmente dental. Los maxilares guardan buena relación, pero algunos dientes han erupcionado de más o tienen una inclinación desfavorable, como unos incisivos superiores inclinados hacia dentro. Mover los dientes suele bastar.
Componente esquelético. Influye cómo han crecido maxilar y mandíbula. Una mandíbula más retrasada o un patrón facial “corto” en altura favorecen la mordida profunda, y aquí la herencia pesa mucho.
Los hábitos infantiles también influyen en la posición dental, aunque chuparse el dedo se asocia más a mordida abierta o a resalte aumentado. Rara vez hay una causa única.
La edad cambia las reglas del juego
No existe una edad ideal universal; lo que cambia son las herramientas disponibles.
En niños, una valoración temprana permite saber si el crecimiento contribuye al problema. Si hay componente esquelético, a veces se aprovecha esa etapa con aparatos que influyen en el desarrollo de los maxilares. En otros casos basta con vigilar.
En adolescentes, la ortodoncia combina el movimiento dental con el crecimiento que aún queda.
En adultos, la sobremordida también se corrige. Si el origen es dental, la ortodoncia suele ser suficiente. Si la discrepancia ósea es importante, hay dos caminos: compensar con movimientos dentales dentro de ciertos límites o, en casos seleccionados, combinar ortodoncia y cirugía.
Qué estudia un ortodoncista antes de proponerte nada
El tratamiento no depende solo de cuánto se solapan los dientes, sino de por qué lo hacen. Con radiografías, fotografías y registros se analiza:
- La relación entre maxilar y mandíbula.
- La posición de los incisivos y el grado de solapamiento.
- La edad y el crecimiento restante.
También se revisan el estado de las encías, el espacio disponible y tus objetivos funcionales y estéticos.
Las herramientas: por qué no todo son brackets
| Herramienta | Cuándo puede plantearse |
|---|---|
| Brackets | Casos dentales y mixtos que requieren control preciso de altura e inclinación |
| Alineadores transparentes (como Invisalign) | Muchos casos dentales, con ataches y planificación específica |
| Elásticos intermaxilares | Ajustar la relación entre arcadas |
| Topes o planos de mordida | Ayudar a “abrir” la mordida |
| Aparatología durante el crecimiento | Niños y adolescentes con componente esquelético |
| Microtornillos | Anclaje adicional para ciertos movimientos |
| Cirugía ortognática | Adultos con discrepancias óseas importantes, junto a ortodoncia |
La duración varía según el caso. Al terminar, los retenedores son especialmente importantes, porque la mordida profunda tiende a reaparecer si no se mantiene.
¿Debería pedir una valoración?
Estas señales justifican consultar:
- Los dientes de abajo tocan la encía de detrás de los superiores.
- Hay desgaste visible en los bordes de los incisivos.
- Al cerrar, los superiores tapan casi por completo a los inferiores.
- La mordida resulta incómoda o ha cambiado tu forma de morder.
- En una revisión te han detectado una maloclusión.
En pocas palabras
Tener sobremordida no significa, por sí mismo, tener un problema: importan su grado, su origen y sus efectos. En Dentaden estudiamos tu mordida en conjunto para decirte si conviene tratarla y con qué herramientas, o si basta con vigilarla.
Dudas frecuentes
¿Siempre hay que tratar una sobremordida?
No. Si es leve, estable y no causa daños, puede bastar con controlarla.
¿Puede empeorar con los años?
Puede ocurrir, por ejemplo al perder muelas o con el desgaste, que reducen el soporte posterior de la mordida.
¿Se puede corregir solo con alineadores transparentes?
En muchos casos de origen dental, sí. Si hay un componente óseo importante, pueden necesitarse otras herramientas. Puedes conocer esta opción en nuestra página de Invisalign en Granada.
¿Cuánto tarda en corregirse?
No hay un plazo universal: depende del origen, la edad y la colaboración. Se estima tras el estudio.
¿Puede volver después de la ortodoncia?
Existe tendencia a la recidiva, sobre todo en mordidas muy profundas. Usar los retenedores como se indique ayuda a conservar el resultado.
