leucoplasia oral
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Qué es la leucoplasia oral

La leucoplasia oral son unas placas engrosadas de color blanco que aparecen en las encías o en la mucosa de la boca. Se trata de una patología que no es peligrosa, aunque en ocasiones presenta modificaciones precancerosas que puede terminar creando un cáncer de boca

Qué es la leucoplasia oral

Con la leucoplasia oral, se forman placas blancas y espesas en las encías, en la parte interna de las mejillas, en la parte inferior de la boca y, en ocasiones, en la lengua.

Los especialistas no saben qué causa la leucoplasia, pero existe una correlación con la irritación crónica por tabaco, ya sea fumado, humedecido o masticado, por lo que se puede decir que es la causa principal de su aparición.

La mayoría de las placas de leucoplasia no son cancerosos, aunque en algunos casos pueden ser signos iniciales de cáncer. Algunos tipos de cáncer de la parte inferior de la boca se producen cerca de los focos de leucoplasia. Estos focos mezclados con focos rojos (leucoplasia moteada) pueden indicar el riesgo de que aparezca un cáncer. Si aparecen este tipo de anomalías en la boca, lo mejor es que consultes con tu dentista.

Un tipo de leucoplasia denominada «leucoplasia pilosa», afecta principalmente a las personas cuyo sistema inmunitario se ha debilitado a causa de una enfermedad.

Síntomas

Por lo general, la leucoplasia se suele presentar en las encías, el interior de las mejillas y debajo de la lengua. No suele ser dolorosa, por lo que puede pasar desapercibida durante un tiempo.

La leucoplasia se puede presentar:

  • Como placas blancas que no se van al limpiar la zona
  • Con una textura plana o irregular
  • Como zonas engrosadas o endurecidas
  • Junto con lesiones rojas y abultadas (leucoplasia moteada o eritroplasia), pueden ser signos precancerígenos

Cuándo consultar al odontólogo

A pesar de que la leucoplasia no suele causar molestias, a veces puede ser la señal de una afección más grave. Debemos consultar con nuestro dentista si se presentan alguno de los siguientes síntomas:

  • Placas blancas o llagas en la boca que no sanan por sí mismas en un período de dos semanas
  • Bultos o parches blancos, rojos u oscuros en la boca
  • Cambios persistentes en los tejidos de la boca
  • Dolor de oído al tragar
  • Reducción progresiva de la capacidad para abrir la boca

Causas

A pesar de que no están claras las causas de la leucoplasia, se piensa que la irritación crónica, como la que provoca el consumo de tabaco, ya sea en cigarrillos o tabaco para mascar, es el factor responsable en la mayoría de los casos. A menudo, los usuarios habituales de productos de tabaco sin humo tarde o temprano presentan leucoplasia en el lugar en el que sostienen el cigarrillo contra las mejillas.

También pueden provocar esta irritación crónica:

  • Dientes irregulares, partidos o filosos que se frotan contra la superficie de la lengua
  • Dentaduras postizas rotas o que no calzan correctamente
  • Consumo de alcohol a largo plazo

El dentista es el que debe hacer la valoración de qué está causando la leucoplasia y de cómo se debe de tratar.

Factores de riesgo

El consumo de tabaco, sobre todo aquel que no tiene humo, supone un riesgo elevado de contraer leucoplasia y cáncer oral. El consumo continuado de alcohol también incrementa el riesgo. La combinación de bebidas alcohólicas con el tabaco es lo que más aumenta las probabilidades.

Complicaciones

Por lo general, la leucoplasia no provoca daños permanentes en los tejidos de la boca. Sin embargo, si que causa un incremento en el riesgo de sufrir cáncer bucal. Los distintos tipos de cánceres orales a menudo se forman cerca de la leucoplasia y las mismas placas pueden presentar cambios cancerosos. Incluso tras la extracción de la leucoplasia, el riesgo de padecer cáncer bucal continúa.

Prevención

Es posible prevenir la leucoplasia si evitamos todos los productos de tabaco o el consumo de alcohol. Es aconsejable acudir al médico para que nos aconseje algún método para dejar de fumar. Si no dejamos de fumar o mascar tabaco, o beber alcohol, nos deberemos hacer controles dentales frecuentes. Por lo general, los tipos de cáncer bucal no son dolorosos hasta que están bastante avanzados, así que dejar de fumar y de consumir alcohol es una de las mejores estrategias de prevención.

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