disgeusia
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Qué es la disgeusia

El gusto es uno de los sentidos más importantes, ya que nos permite disfrutar de la comida. Sin embargo, hay diferentes trastornos del gusto que pueden repercutir negativamente en nuestra calidad de vida. También puede el síntoma de que estamos sufriendo otra patología aún más grave. Esto es lo que sucede con la disgeusia, una alteración del gusto que deja mal sabor de boca y que vamos a ir detallando en este artículo.

Qué es la disgeusia y sus síntomas

La disgeusia de la lengua es una alteración del gusto que se caracteriza por una sensación desagradable y persistente en la boca. Las personas que padecen esta patología del gusto suelen describirla como una percepción de sabor nauseabundo, rancio, metálico o salado en la boca. Normalmente está relacionado con cambios fisiológicos del organismo, ciertas enfermedades, carencias de vitaminas, ingesta de medicamentos y tratamientos contra el cáncer.

Causas de la disgeusia

Como ya hemos comentando en el punto anterior, las causas pueden ser muy variadas. A continuación, vamos a ir detallando lo motivos más frecuentes de este trastorno del gusto que pueden ayudar al odontólogo a identificar la raíz del problema para poder tomar las medidas adecuadas y poder volver a disfrutar de la comida.

  • Medicamentos. El sabor metálico es quizás el principal síntoma de sabor señalada, y a menudo suele ir ligada al consumo de algún tipo de medicamento. Se sabe que ciertos medicamentos pueden provocar trastornos en el gusto. Sin embargo, este efecto secundario con frecuencia se pasa por alto en el desarrollo de fármacos, ya que no se tiene como algo grave.
  • Tratamientos contra el cáncer. La disgeusia puede ser un efecto secundario bastante habitual de la quimioterapia y la radioterapia. Se da con mayor frecuencia en el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello, aunque puede aparecer con cualquier otro tipo de cáncer. Según distintas investigaciones, los efectos secundarios de la quimioterapia y la radioterapia como las alteraciones en el gusto y el olfato son de carácter temporal. Los médicos tienen que controlar estos efectos para evitar la malnutrición y la pérdida de peso.
  • Diabetes. Otro caso de disfunción de la lengua es el de las personas con diabetes no diagnosticada, sobre todo diabetes mellitus tipo 2 o de inicio en adultos. Estas alteraciones pueden manifestarse en forma de una disminución de la percepción de lo dulce o una sensación intensificada de los sabores dulces y agrios. La lengua de la diabetes, como también se le conoce, puede ser un síntoma temprano de la enfermedad.
  • Otras causas. Otros problemas de salud sistémicos, como deficiencias de zinc, sequedad de boca y enfermedades autoinmunes también podrían causar estas alteraciones del sabor. Otras causas son el envejecimiento y los cambios fisiológicos, como el embarazo o la menopausia. Además, las lesiones en la cabeza y algunas cirugías del oído, la nariz o la garganta pueden derivar en trastornos del gusto. Ciertos problemas dentales como la mala higiene bucal y la extracción de una muela del juicio también pueden provocar disgeusia.

Tratamiento de la disgeusia

El tratamiento de las alteraciones del gusto suele ir relacionado con detectar la causa y tomar las medidas necesarias. La afección también puede resolverse por sí sola, sin necesidad de tratamientos adicionales. Sin embargo, cuando se produce por problemas sistémicos o el uso de medicamentos imprescindibles, la alteración del gusto se puede controlar mediante tratamientos nutricionales, dietéticos y paliativos.

Para evitar la nutrición inadecuada y los ingredientes poco saludables para mejorar el sabor, es importante solicitar asesoramiento dietético acerca de agentes aromatizantes y especias. Este asesoramiento también incluye la importancia de evitar la sal y el azúcar añadidos, que pueden aumentar el riesgo de caries y contribuir a la hipertensión arterial.

En casos de sequedad bucal, el odontólogo puede recomendar aplicar un enjuague bucal a diario. La sequedad bucal puede causar alteraciones del gusto, además de favorecer las caries dentales por la falta de saliva. Este enjuague bucal no contiene alcohol y ayuda a reparar el daño diario de los dientes, restaura el calcio natural y repara el esmalte debilitado.

Por último, son importantes las visitas periódicas al odontólogo para la atención preventiva de la salud bucal. Junto con la rutina de cuidado en casa y el estilo de vida saludable, estas medidas pueden ayudar a disminuir el grado de disgeusia y devolver las ganas de sentarse a la mesa a comer.

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