En que consiste la irrigación bucal y sus beneficios

La irrigación bucal consiste en la limpieza bucodental con un irrigador de chorro de agua pulsátil intermitente; aunque también existen de chorro continuo e incluso irrigadores con microburbujas de aire. La acción en si consiste en limpiar todo el área buco dental (dientes, encías y zonas interdentales). Generalmente es muy común su uso en clínicas aunque también existen irrigadores bucales para utilizarlos en casa a nivel particular.

Cada vez está más extendido su uso en casa porque la irrigación bucal está considerada como un complemento ideal en la higiene bucodental. El cepillo dental y el irrigador van en muchas ocasiones de la mano porque contribuye a una higiene más profunda y a la eliminación de la placa bacteriana en zonas interdentales o de dificil acceso con el cepillado normal. Aparte la irrigación bucal se hace fundamental en pacientes con prótesis, ortodoncia, coronas, implantes… incluso para personas diabéticas.

Esta técnica además de eliminar la placa bacteriana, nos deja una sensación de limpieza y frescor. Siempre superior al del cepillado tradicional.

Cada vez los irrigadores bucales están más avanzados. Contienen adaptadores de boquilla para placa en accesos difíciles y para ortodoncia, además de un limpiador lingual.

Beneficios de la irrigación bucal

Utilizar un irrigador a diario es un beneficio extra en nuestra higiene bucal. Gracias al agua a presión, conseguimos eliminar mucha placa. Si la combinamos con el cepillado diario, es una técnica muy eficaz para las personas con problemas de encías. De esta manera evitaremos o minimizaremos el típico sangrado gingival.

Como hemos dicho anteriormente en personas con ortodoncia es muy efectiva su utilización. La irrigación bucal en pacientes con aparatos dentales, si la comparamos con el tradicional cepillado más la utilización de seda o cinta dental, es unas 3 o 4 veces más eficaz para eliminar placa. Y si la usamos conjuntamente con el cepillado, esta limpieza se potencia hasta tal punto de minimizar el sangrado de encías en un 70-80%.

  • Disminución de caries e infecciones por la reducción de placa bacteriana en la boca.
  • Mejor sensación de frescura bucal.
  • Evita las bolsas periodontales y reduce la placa bacteriana.
  • Limpieza profesional cuidando encías y tejidos.
  • Elimina o mitiga la halitosis (mal aliento).
  • En pacientes con problemas periodontales (periodontitis y gingivitis) reduce la inflamación y el sangrado.
  • Facilita la higiene bucal en pacientes con aparatos ortodónticos, portadoras de puentes o coronas e implantes, además de pacientes diabéticos por su facilidad de limpieza en zonas de difícil acceso

El instrumento más extendido para el control mecánico del biofilm (placa bacteriana) es el cepillo de dientes; pero éste solo consigue limpiar aproximadamente un 60% de las piezas dentales. El resto de la superficie dental, por muy buena que sea la limpieza con el cepillo, no es accesible por ser en zonas interdentales.

Nos referimos con área interdental o interproximal, al espacio que queda entre diente y diente; y que generalmente queda ocupado por la encía. Este espacio reune siempre unas buenas características para la acumulación de sarro, placa bacteriana y resto de patologías orales como caries, gingivitis, periimplantitis, etc.

En definitiva…

Recuerda que el hilo, la cinta dental y los cepillos interproximales son los elementos para combatir la acumulación de esta placa; y sobre todo la irrigación bucal para las zonas interdentarias. De su uso dependerá la buena salud de tu boca.

Todo esto y más te podremos explicar si nos visitas en cualquiera de nuestras tres clínicas. Para ello puedes ponerte en contacto con nosotros pidiendo cita al número de teléfono 958 25 00 00 o bien on-line haciendo click en este enlace.

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