Sonrisa gingival

Sonrisa gingival: qué es y cómo se corrige

La sonrisa gingival puede parecer solo una cuestión estética, pero para muchas personas se convierte en una barrera diaria para sonreír con confianza. Mostrar demasiada encía al sonreír no duele, no es peligroso, pero sí puede afectar a tu autoestima. Y lo mejor es que, a día de hoy, existen soluciones reales, eficaces y al alcance de tu mano para corregirlo. ¿Quieres saber cuáles?

¿Qué es la sonrisa gingival?

Hablamos de sonrisa gingival cuando, al sonreír, se muestra una cantidad excesiva de encía superior, por encima de los dientes. De forma general, se considera «excesiva» si se ven más de 2 o 3 milímetros de encía al sonreír. Aunque no supone un problema de salud en sí, muchas personas desean corregirla por motivos estéticos.

La sonrisa gingival puede ser leve, moderada o severa, y su percepción también depende de otros factores como el tamaño de los dientes, la forma del labio superior o incluso la simetría facial.

Causas comunes

No hay una sola razón por la que aparece la sonrisa gingival. De hecho, muchas veces se debe a una combinación de factores. Las causas más frecuentes son:

  • Labio superior corto o hiperactivo: se eleva más de lo normal al sonreír.
  • Crecimiento excesivo del hueso maxilar superior: provoca una exposición mayor de las encías.
  • Encías largas o inflamadas: conocidas como hiperplasia gingival.
  • Dientes cortos o desgastados: que quedan ocultos en parte por las encías.

Cada una de estas causas determina el tipo de tratamiento que puede aplicarse para corregir la sonrisa gingival.

Cómo se corrige la sonrisa gingival

Corregir la sonrisa gingival es posible, y el tratamiento adecuado dependerá del origen del problema. A continuación, te explicamos las opciones más habituales que usamos en Dentaden, tu clínica dental de confianza en Granada.

1. Gingivectomía o alargamiento coronario
Cuando la sonrisa gingival se debe a un exceso de encía que cubre parte del diente, se realiza una gingivectomía, que consiste en recortar el tejido gingival sobrante. Es una intervención sencilla, rápida y mínimamente invasiva. Suele aplicarse cuando los dientes están sanos y no hay necesidad de actuar sobre el hueso.

2. Cirugía ortognática
Si el problema está en el hueso maxilar (por ejemplo, si ha crecido más de lo normal), es posible que se necesite una cirugía ortognática. Este tratamiento corrige la estructura ósea para reposicionar el maxilar superior. Es una opción más compleja, pero con resultados muy satisfactorios en casos graves.

3. Ortodoncia
Cuando los dientes están mal posicionados o hay un problema de mordida, la ortodoncia puede ser una solución eficaz. Con ella, se consigue una mejor armonía entre dientes, encías y labios. En muchos casos, combinar ortodoncia con otros tratamientos permite lograr un resultado natural y estético.

4. Infiltraciones de toxina botulínica
Si el labio superior es hiperactivo y se eleva demasiado al sonreír, se puede aplicar toxina botulínica para relajar su movimiento. Es una solución no quirúrgica y temporal (suele durar entre 4 y 6 meses), ideal para quienes buscan una mejora sin pasar por el quirófano.

5. Carillas o coronas dentales
En algunos casos, el problema visual es que los dientes son demasiado cortos. Entonces, colocar carillas dentales o coronas puede alargar ópticamente los dientes, equilibrando la proporción entre encías y piezas dentales.

¿Qué tratamiento es mejor?

Existen distintas medidas que pueden reducir o eliminar la sensibilidad. A continuación, encontrarás algunos consejos prácticos que puedes poner en marcha de inmediato:

1. Usa una pasta de dientes específica
Existen pastas dentífricas diseñadas especialmente para dientes sensibles. Estas suelen contener compuestos como el nitrato de potasio o el fluoruro de estaño, que ayudan a bloquear los túbulos de la dentina y a fortalecer el esmalte.

2. Mejora tu técnica de cepillado
Un cepillado suave y con movimientos circulares es preferible a uno brusco y horizontal. Así, evitas el desgaste del esmalte y la retracción de las encías. Además, elige un cepillo de cerdas suaves.

3. Ajusta tu dieta
Reducir el consumo de alimentos muy ácidos (como bebidas carbonatadas o zumos cítricos) puede ayudar a proteger el esmalte. También es buena idea enjuagarte la boca con agua tras tomar este tipo de comidas, para neutralizar la acidez.

4. Evita el bruxismo
Si rechinas los dientes por la noche, consúltalo con tu dentista. Te recomendará una férula de descarga, que protegerá tus piezas dentales y prevendrá el desgaste excesivo.

5. Revisa tus hábitos
El tabaco y el alcohol, además de perjudicar tu salud general, también favorecen la inflamación de las encías y la erosión dental. Reducir o eliminar su consumo puede ayudar a tus dientes sensibles a recuperarse antes.

Tratamientos dentales para casos avanzados

No hay una única respuesta. En Dentaden, antes de proponer un tratamiento, realizamos un estudio completo de tu caso: revisamos tu anatomía dental, encías, labios, y estructura ósea. Según los resultados, te explicamos las opciones más adecuadas para ti.

Además, si tu sonrisa gingival está relacionada con otros problemas dentales, como encías inflamadas o dientes desgastados, podremos tratarlo todo de forma integral gracias a nuestra amplia gama de especialidades: odontología estética, ortodoncia y limpieza dental.

Tu sonrisa merece lucir con confianza

La sonrisa gingival no tiene por qué seguir siendo un motivo de incomodidad. Hoy existen tratamientos efectivos, seguros y adaptados a cada tipo de paciente, capaces de transformar no solo tu sonrisa, sino también la forma en la que te relacionas contigo mismo y con los demás.

En Dentaden, analizamos tu caso de forma personalizada y te acompañamos en todo el proceso, con la última tecnología, un equipo cercano y opciones de financiación que se ajustan a tu bolsillo. Nuestro compromiso es que recuperes tu sonrisa sin dolor, sin estrés y con todas las garantías.

Da el primer paso hoy. Pide tu primera visita gratuita y deja que nuestro equipo valore tu caso. Porque en Dentaden, quien ríe último… ríe mejor.

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