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Recomendaciones para actuar ante un dolor de muelas

La odontalgia o comunmente llamado dolor de muelas es una de las afecciones más frecuentes presentadas en nuestras cavidades orales. Suele aparecer de manera repentina en forma de dolor intenso y dificil de soportar y controlar. 

Este dolor se presenta cuando los nervios de la raíz del diente son estimulados por agentes químicos, térmicos o mecánicos. El cerebro entonces percibe ese estímulo en forma de dolor intenso, dando lugar a los típicos dolores de muelas.

La manifestación de este dolor por lo general comienza con una molestia localizada en la pieza o piezas dentales causantes de este, aunque no siempre es así. Hay muchas veces que este dolor es muy intenso y puede referirse a zonas cercanas como pueden ser el oido o la cabeza provocando a veces cefaleas importantes.

La odontalgia se relaciona normalmente con el aumento en la sensibilidad dental cuando se toman alimentos fríos o muy calientes ya que las fibras nerviosas son más propensas a detectar esos cambios de temperatura.

Como hemos comentado anteriormente el dolor de muelas se produce por varias causas y para solucionarlo es necesario saber cual es. Las causas o causantes más frecuentes suelen ser los siguientes:

Estos dolores de muela son originados por varias causas y para poder solucionarse se tiene que identificar la causa. La etiología más frecuente del dolor en las muelas suele ser: 

  • Caries Dental. La presencia de caries dental es una de las mayores causantes del dolor de muelas. Esta enfermedad infecciosa cuando ha llegado a capas profundas del diente como puede ser la pulpa o la dentina es muy probable que comience a dar problemas incluso a veces puede llegar a crear un absceso dental, dañar la sensibilidad dental y la pulpa y crear profundos e intensos dolores de muelas.
  • Enfermedad periodontal. El sangrado periódico es una señal inequívoca de que se tiene una enfermedad periodontal activa. Esas zonas activas generalmente inflamadas, nos indican de la existencia de algún elemento irritativo y por consiguiente nos puede provocar dolor.
  • Rotura o traumatismo dental. Este proceso es uno de los más dolorosos. La rotura de un diente ante un golpe, la pérdida de este, o un simple golpe, es motivo más que suficiente para generarse una odontalgia muy intensa en la zona.
  • Bruxismo. En pacientes con esta afección bucal de rechinar o apretar los dientes durante largos periodos de tiempo es muy probable también que generen sobrecargas dentales y ello sea causante de odontalgia.
  • Erupción dental. Es otro de los procesos dolorosos debido a producirse la rotura de la encía a través de la mucosa.
  • Infección. Cualquier infección buco dental puede provocar dolor de muelas moderado o intenso focalizado e incluso en zonas cercanas.

Soluciones para el dolor de muelas

Acudir a un profesional de la odontología es la mejor opción. Realizar una revisión buco dental junto con una prueba o pruebas diversas, como puedan ser los rayos x, para llegar a un buen diagnóstico. Así podremos ver la causa del dolor para poder tratarla de la mejor manera.

A veces es imposible obtener una cita rápida y mientras tanto es bueno saber que opciones tenemos, para de forma puntual bajar esa intensidad del dolor:

Un remedio casero y eficaz es aplicar frío exteriormente en la zona del dolor. Este frío puede actuar como antiinflamatorio local y aliviará y ayudará a que notemos menos intensidad en el dolor.

Es recomendable también realizar enjuagues bucales con agua templada y sal. La sal como antiséptico que es, ayudará a controlar mientras tanto la infección.

Otra opción es la administración de un fármaco de tipo analgésico por vía oral. Pregunte a su farmacéutico.

Por último te recordamos que para no llegar a este tipo de casos y así evitarte un severo dolor de muelas, te recomendamos visites al dentista una o dos veces al año. Así siempre estarás vigilado, controlado y con una salud bucal enviadiable. 😉

Para cualquier duda o consulta puedes pedir cita previa gratuita llamando al 958 25 00 00 o bien on-line haciendo click en este enlace.

Factores de riesgo de los implantes dentales

El implante es la mejor solución para reponer una pieza perdida, pero debemos de cuidar nuestra salud bucodental para evitar factores de riesgo de los implantes dentales.

Sabemos que perder un diente nos puede afectar a nuestra estética. Pero sobre todo puede ser un gran problema para nuestra boca debido a que se ve afectada la función masticatoria. Para ello la gran mayoría de pacientes hoy día recurren a la implantología dental.

La implantología dental consiste en colocar en los huesos maxilares unas estructuras de titanio a modo de tornillo quirúrgico. Estas estructuras (implante dental) sustituyen a la raíz del diente y hacen de soporte para colocar la corona dental a través de un pilar y/o aditamento. En principio es la mejor opción de sustituir un diente perdido. Recuperando la funcionalidad de la boca y la propia estética ya que las coronas son realizadas con unos materiales que dotan a éstas de una alta naturalidad.

Independientemente la colocación de implantes dentales requiere de experiencia y profesionalidad. Aún así recordemos que pueden existir algunos efectos secundarios que detallamos a continuación.

¿Cuáles son los factores de riesgo de los implantes dentales?

Por lo general los factores de riesgo de los implantes dentales suelen estar relacionados directamente con la mala higiene bucodental. El consumo de tabaco y alcohol, enfermedades sistémicas, enfermedad periodontal, estar con sesiones de radioterapia, diabetes, osteoporosis, etc. también son factores de riesgo a tener en cuenta.

  • La higiene bucal es fundamental. Tanto para bocas con implantes o sin ellas, la higiene bucal debe de ser siempre un factor importantísimo a tener en cuenta. La acumulación de placa en la zona de los implantes afecta directamente a los tejidos y mucosas que rodean éste; provocando la inflamación de la zona y la posible pérdida de los mismos.
  • El consumo del tabaco o alcohol es uno de los factores más importantes en la pérdida de un implante. El tabaco provoca vasoconstricción y por tanto acelera la pérdida de hueso. Pudiendo tener una enfermedad periodontal importante. Además estos malos hábitos retrasan siempre la cicatrización y favorecen también la pérdida de hueso.
  • A los pacientes con enfermedades sistémicas es necesario, antes de colocar implantes dentales, hablar con su médico de cabecera; para analizar el caso y estudiar un plan de tratamiento adecuado a su enfermedad y que pueda ser compatible con ella. De este estudio dependerá el éxito en la colocación de estos implantes.
  • Cuando la enfermedad periodontal existe en el paciente antes de ser colocado el implante, es necesario, si no lo está, controlarla regularmente por el profesional odontólogo especializado. Ya que corre riesgo ese implante de verse afectado por una periimplantitis. La inflamación del tejido que recorre el implante con la consiguiente pérdida de hueso, movilidad y pérdida del implante. En este caso habría que dejar pasar un tiempo prudencial para la regeneración de ese hueso y justo después volver a colocar otro nuevo implante.

Efectos secundarios después de colocar implantes dentales

Como cualquier acto quirúrgico, después de colocar uno o varios implantes dentales, es posible que aparezcan algunos efectos secundarios y que por lo general se deben tomar unas pautas a seguir. De este modo suelen evolucionar con total normalidad.

  • La inflamación o edema de la zona tratada quirurgicamente suele ser el principal efecto secundario. Para ello lo controlaremos con la aplicación de frío en la zona afectada, con unas bolsas especiales de gel helado y la prescripción de antiinflamatorios durante unos días. De este modo, evitaremos factores de riesgo de los implantes dentales.
  • Es posible también encontrarnos con ligeros moratones en la cara (zona intervenida). Es una respuesta normal del cuerpo humano a una intervención quirúrgica. Generalmente suele ir acompañado de una sintomatología dolorosa y que con la prescripción de analgésicos puede ser controlada sin ningún problema.
  • Por último es imprescindible para que no se infecte la zona, llevar una perfecta higiene bucal; seguir las pautas escritas por tu dentista para finalizar el tratamiento con garantías de éxito y no sufrir en ningún momento por una intervención que no tiene por que dar ningún problema.

Para cualquier duda, aclaración o información, recuerda que nos tienes a golpe de click o de teléfono. Encantados estaremos de atenderte.

¿Qué tipos de dientes tenemos los humanos?

¿Sabes en las personas adultas que tipos de dientes tenemos en nuestra boca? En este post te lo explicamos desde el primer diente hasta la última muela.

Alguna vez te habrás preguntado cuantos dientes tenemos las personas, la respuesta es 32. La dentadura humana por lo general posee 32 piezas dentales. Y decimos por lo general puesto que en algunos casos es posible que los terceros molares o como también se les llama «muelas del juicio«, no se desarrollen y por consiguiente no existan. Los dientes humanos están clasificados en función de su forma y su utilidad en cuatro tipos de dientes: Los incisivos, caninos, premolares y molares. A continuación te lo explicamos.

Tipos de dientes:

Incisivos

El grupo de dientes incisivos hacen un total de ocho dientes. Cuatro en la arcada superior y otros cuatro en la arcada inferior y se ubican el la parte anterio frontal de la boca. Serían los que comunmente llamamos paletas y los dos contiguos que tenemos junto a estas llamados laterales.

Si nos fijamos, veremos que los dientes incisivos de la arcada superior son unos dientes mayores que los de la arcada inferior; esta característica junto a que los superiores son más afilados en los bordes por su función de «corte de alimentos», es una de las diferencias respecto a los de la arcada inferior. Respecto al diente en si no hay diferencias entre arcadas, siendo unos dientes con una única raíz y con unas formas cónicas. Estos dientes incisivos por lo general son los primeros en salir en edades entre los 5-8 meses (dientes de leche) y 6-8 años (dientes definitivos del adulto).

Caninos

Tenemos cuatro dientes caninos. Son también unos dientes con una única raíz y los encontramos junto a los dientes laterales antes descritos. Si dividimos la boca en cuatro cuadrantes, tenemos un canino por cuadrante es decir dos caninos por arcada. La forma de la corona del canino es afilada y puntiaguda; porque su función es la de desgarrar los alimentos fibrosos como pueda ser la carne.

Respecto a su crecimiento los dientes caninos aparecen después del crecimiento de los incisivos siendo de unos 15 a 20 meses de edad (1-2 años) los dientes temporales y apareciendo siempre antes los de la arcada superior; sin embargo en los dientes caninos permanentes que aparecen sobre los 9 años de edad son los de la arcada inferior los que crecen antes. Los caninos definitivos de la arcada superior curiosamente aparecen alrededor de los 11 años de edad.

Los premolares

Los dientes premolares de nuestra boca son ocho. Cuatro por cada arcada y están dispuestos de dos en dos junto a los caninos. Es decir dos premolares por cada cuadrante. La aparición de estos tiene la particularidad de ser primero en la arcada superior y al año siguiente aparecer los de la arcada inferior. Su morfología destaca por tener su corona una forma con dos cúspides o picos y una raíz con dos puntas.

En estos tipos de dientes, la función de los premolares de nuestra dentadura; es la de masticar y triturar previamente la comida. Digamos que es el primer paso en la masticación previa a la trituración definitiva de los alimentos. La función exacta de los premolares es la de masticar.

Los molares

Los molares son los tipos de dientes que comunmente se conocen como «muelas». Son los dientes más fuertes y grandes de la boca; y la forma de su corona se caracteriza por tener cuatro o más cúspides. Son dientes con una, dos o más raíces. El número total de molares de una boca es de doce. Seis por arcada o tres por cuadrante y están a continuación de los premolares, finalizando estos toda la línea dental.

Preguntas frecuentes sobre las muelas del juicio

¿Cuándo se deben extraer y cuáles son los síntomas que producen las muelas del juicio? Son algunas de las preguntas habituales de muchos pacientes que asisten a la consulta con dudas relacionadas al proceso de extracción de estas piezas dentales, aunque muchas personas no desarrollan estas muelas.

Preguntas y respuestas sobre las muelas del juicio

En algunos pacientes se desarrollan con normalidad y en otros no producen erupción nunca, aunque no siguen reglas exactas surgen desde los 18 años con un crecimiento diferente en cada persona, porque los terceros molares no tienen que aparecer a la vez necesariamente. Y, como es de esperar, existen varios mitos que encuentran solución en las preguntas más comunes de los pacientes:

1.- ¿Qué síntomas se presentan en el desarrollo?

Si bien cada persona es diferente en muchos casos no se perciben molestias, pero una señal es la infección, dolor o inflamación en la zona próxima al molar. Por ello, aconsejamos la consulta con el especialista para valorar las posiciones dentarias y realizar una radiografía.

2.- ¿Cuándo requieren extracción estas muelas?

En principio, cuando comprometen toda la dentadura por presentar una posición defectuosa y alterar al resto de los dientes, también ante las enfermedades relacionadas con las muelas del juicio, como quistes y procesos de tipo infeccioso. Si no terminan de erupcionar estas muelas llamadas semiincluidas cubren solamente parte de las encías y acumulan placa bacteriana ocasionando afecciones, razón para pensar en extraerlas.

3.- ¿Cómo se lleva a cabo el proceso de extracción?

Mediante técnicas similares a la exodoncia y con anestesia local, dependiendo si requieren intervención quirúrgica o no, pero siempre es un procedimiento indoloro con inflamación posterior en la zona y en algunos pacientes con dolor que desaparece tomando medicación.

4.- ¿Cuáles son los cuidados y consejos?

Si existe sangrado se utiliza una gasa húmeda los primeros días, reposo y dieta blanca para recuperarse pronto, también aplicar hielo o tomar los antinflamatorios indicados por el profesional. Algunos consejos después de extraerse las muelas del juicio y ayudar a la recuperación en el menor tiempo posible, son los siguientes:

  • Aliviar el dolor enjuagando la herida los primeros días, pero evitando el uso de colutorio por su posible contenido de alcohol y como opción alternativa se aconseja una mezcla de sal con agua que beneficia el proceso de cicatrización.
  • Mantener una higiene dental correcta, siguiendo las recomendaciones del dentista, evitando realizar la limpieza en las primeras horas después de la extracción.
  • Evitar la presión con el cepillo en la zona alrededor de la herida y cepillarse con movimientos giratorios y muy suaves.

5.- ¿Qué hacer para aliviar el dolor?

Aplicar hielo sobre la mejilla y cumplir con la ingesta de los antinflamatorios, según las especificaciones del profesional de confianza.

6.- ¿Por qué es importante la consulta con el dentista?

Cuando percibimos molestias o dolor debemos acudir a la consulta para un diagnóstico acertado y las correspondientes pruebas médicas que aseguran el tratamiento personalizado para cada paciente. Así, nos aseguramos la eficacia del procedimiento y un resultado exitoso del tratamiento, sin olvidar las revisiones cada seis meses aconsejadas para mantener la salud bucodental. Como forma de prevención la consulta ayudará a controlar el espacio entre los dientes y una correcta erupción de las muelas de juicio, así como la necesidad de extracción. Por su parte, muchos pacientes que no presentan problemas con los terceros molares, también deben asistir periódicamente a la visita semestral para una evaluación profesional que determinará si existe o no alteración en las posiciones de las piezas dentales. ¡Sonreír sin complejos y mantener la estética de la boca depende del cuidado diario con la higiene, pero también de las visitas al dentista!

Claves de la osteointegración dental

Aproximadamente un 98% de casos tratados con implantes alcanzan el éxito con técnicas utilizadas de osteointegración dental, utilizadas para no fracasar.

¿Qué es y cuál es el origen de la osteointegración dental?

Reconocido como el proceso que consigue unir el hueso natural con el implante, forma parte importante en el tratamiento de colocación de estas piezas. Pese a ser una realidad casi cotidiana, este invento surgió en los años 50 con el descubrimiento de la osteointegración dental desarrollada en el campo de los implantes. Sus inicios, aunque han sido fortuitos, porque se produjeron durante la investigación de la cicatrización del conejo por Per-Ingvar Brånemark, mientras estudiaba cómo se soldaban en el hueso las cámaras ópticas de titanio colocadas directamente en las patas de estos animalitos y se osteointegraban con el tiempo, revelaron un hallazgo que revolucionaría la colocación de raíces artificiales de este material, ante la pérdida de piezas dentales en seres humanos.

Sin duda, supuso una investigación que permitió constatar lo que sucedía en las personas, primero implantando en los antebrazos piezas de titanio y años después, fueron probados para sustituir los dientes, durante 1965. Así surgió la rama de la implantología dental que se perfeccionó en los años 80, convirtiéndose en una especialidad odontológica con un procedimiento concreto que resuelve a la perfección la sonrisa de muchos pacientes, satisfechos con el sencillo proceso que se lleva a cabo.

Procedimiento de osteointegración y tiempo de duración

Someterse a esta técnica significa recuperar las piezas pérdidas para sonreír y adquirir de nuevo la funcionalidad en la cavidad bucal, considerando los siguientes aspectos:

1º- Comprobación de la masa ósea: Será el implántologo quien realice las evaluaciones necesarias para asegurar el éxito del injerto en el hueso con un anclaje perfecto para el implante en la zona del maxilar.

2º- Verificación del espacio disponible para la colocación: Después de la exodoncia el dentista dejará sitio para colocar la raíz dental ya sea en el molar, canino o incisivo, facilitando con ello la osteointegración dental.

3º- Evitar infecciones: Al extraer el diente existen riesgos de problemas en la región que se puede infectar cuando no se limpia correctamente, provocando el fracaso del procedimiento.

4º- TAC 3D: Ayuda a determinar el tamaño exacto del implante, posición y tipo para mejorar la cirugía con imágenes fidedignas que contribuyen a brindar la información necesaria para la operación quirúrgica.

5º- Historial clínico del paciente: Todos los datos sobre la salud general, medicación, alergias y procesos patológicos, serán claves para el dentista, quien determinará las mejores opciones para este procedimiento de osteointegración.

Practicada la intervención con las comprobaciones previas mencionadas se inicia el tratamiento con una duración estimada de 3 meses, porque a partir del primer mes de colocación de los implantes de titanio se perciben los cambios definitivos y luego del segundo mes se aprecia el contacto real de la pieza artificial con el hueso. La estabilidad total se logra en el tercer mes del procedimiento, pero finalizada la cirugía se dejan pasar unos días para fabricar la corona que se coloca devolviendo la estética a la boca y el paciente puede lucir su sonrisa recuperando todas sus funciones normales de masticación.

Sin embargo, podemos mencionar que existen algunos motivos por los cuales podrían fracasar la osteintegración dental, aunque no es habitual que se relacionen con determinadas patologías y hábitos, como pueden ser:

  • Diabetes: Porque representa un factor de riesgo cuando los implantes no son colocados por odontólogos con experiencia.
  • Fumar: Supone un problema al ralentizar la cicatrización con posibilidad de padecer infecciones.
  • Mala higiene bucal: Causa mucositis y periimplantitis, arriesgando el éxito del implante.

¡Consultando con el dentista cualquier duda resolverá correctamente el procedimiento! Para ello puedes pedir cita llamando al número de teléfono 958 25 00 00 o bien on-line haciendo click aquí.

¿Cómo afecta la osteoporosis a los implantes dentales?

Los trastornos que afectan los huesos en hombres y mujeres se definen como osteoporosis, producen fracturas dentales que requieren tratamientos en la consulta de tu dentista de confianza.

¿Qué es y cómo afecta la osteointegración en los implantes?

Si presentas síntomas como la reducción del contenido mineral de tu sistema óseo de forma generalizada, probablemente esta alteración bioquímica conocida como un trastorno común en mujeres con menopausia, necesitará tratamientos dentales.

Para mejorar estas condiciones que dificultan la colocación de los implantes porque afectan el hueso, nada mejor que acudir a la consulta para valorar en tu caso la reducción de estrógenos en mujeres entre 50 y 55 años, porque su prevalencia asintomática se conoce que afecta a mujeres en un 40% de la población.

Durante el proceso conocido como remodelación en la osteointegración, pueden surgir deterioros en tus huesos que condicionan los implantes ante la insuficiente masa ósea que disminuye, también las fuerzas biomecánicas en las trabéculas del hueso donde se colocan los tornillos del implante.

Pero, padecer síntomas de osteoporosis no resulta un problema en el ámbito de la implantología actualmente, existen estudios e investigaciones en ambos sexos que mejoran los resultados.

Nuevos análisis efectuados demuestran que esta patología se localiza en diferentes partes del esqueleto y el estado de tus dientes puede variar, según la colocación en el lecho óseo del implante.

Así, surge la necesidad de una valoración médica y realización de radiografías antes del tratamiento, porque ahora es posible extrapolarse a otra zona del hueso más distante, dependiendo de tu salud bucodental y general.

Según la capacidad de cada persona para cicatrizar sus heridas, en odontología es posible saber si la capacidad de tus huesos es menor o no, cuando se curan correctamente las fracturas.

Soluciones odontológicas a la osteoporosis

Los estudios más recientes de la National Osteoporosis Society, indican que los bifosfonatos en pacientes con osteoporosis son usados con éxito. Este fármaco no debe administrarse por tiempo indeterminado ni prolongar el tratamiento por vía sistémica, evitando complicaciones al colocarse los implantes dentales.

Será el especialista quien se encargue de la rehabilitación con estas técnicas, especialmente en pacientes que presentan esta sintomatología con alto porcentaje de éxito.

En nuestros días la osteointegración facilita la remodelación, cuando las características de adelgazamiento de las trabéculas óseas reducen la fortaleza de tus huesos.

Todavía no existen conclusiones definitivas avaladas por estudios clínicos, tampoco se ha demostrado que las tasas de éxito en casos de osteoporosis haya disminuido, respecto a la colocación de implantes en estos pacientes comparados con otros sin estas afecciones.

Por ello, no está demostrado que esta reducción del hueso se asocie con los implantes, siendo improbable la influencia de la enfermedad en el fracaso de la implantología.

Respecto a la osteintegración y la capacidad del paciente al cicatrizar, nuevos estudios revelan que la remodelación y el nivel óseo no están afectados en este grupo de pacientes.

No son tratamientos aconsejados cuando se suspenden los medicamentos para este padecimiento, porque existe riesgo de debilitar los huesos y pueden producirse fracturas en el momento de aplicar la osteonecrosis. Os recomendamos consultar con el médico previamente al procedimiento, antes de suspender la medicación indicada.

En casos de osteonecrosis de mandíbula estos son los síntomas más frecuentes:

  • Dientes sueltos.
  • Hueso expuesto.
  • Hinchazón, dolor y en algunos casos infección de mandíbula o encías.
  • Daños en las encías tratadas recientemente, cuando no cicatrizan ni se curan.
  • Sensación de entumecimiento y pesadez especialmente en la mandíbula.

En nuestra clínica los odontólogos especializados, realizan las evaluaciones y diagnósticos antes de desarrollar un tratamiento, no dudes en consultar con tu dentista si desarrollas estos síntomas. Para ello puedes pedir cita llamando al teléfono 958 25 00 00 o bien on-line haciendo click aquí.